PASO A PASO:

PASO 1:
Elige tu lado preferido y haz una coleta baja por debajo de la oreja. Utiliza una goma para atarla.

PASO 2:
Coge un mechón de pelo del tamaño de un dedo y enróllalo alrededor de la goma para esconderla. Puede sujetar el pelo con un ganchillo.

PASO 3:
Divide la coleta en dos partes iguales. Vaporiza los dos mechones con una cantidad generosa de laca o con champú seco. Esto te ayudará a controlar las puntas sueltas y a dar al pelo algo de adherencia.

PASO 4:
Ahora, gira el mechón bien apretado en la misma dirección.

PASO 5:
A continuación, enrolla las dos secciones juntas en la dirección opuesta a la de torsión.

PASO 6:
Para terminar, sujeta la parte inferior con una goma.

CONSEJO DEL ESTILISTA:
cuanto más fuerte tuerzas y enrolles las dos partes, menores serán las probabilidades de tener puntas